CINE: “A Single Man” (2009) de Tom Ford.

RESEÑA CON SPOILERS.

"Pocas veces en mi vida he tenido momentos de absoluta claridad, en los que por pocos y breves segundos, el silencio ahoga al ruido y puedo sentir en vez de pensar. Y las cosas parecen tan claras, y el mundo parece tan fresco. Es como si todo hubiera empezado a existir. Nunca puedo hacer que estos momentos duren. Me aferro a ellos pero como todo, se desvanecen. He vivido mi vida por estos momentos. Ellos me regresan al presente. Y me doy cuenta que todo es exactamente como estaba destinado a ser…y así como así, llegó." (Fragmento del guion).

"A Single Man" es una película del año 2009, dirigida por Tom Ford, escrita por él y David Scearce, protagonizada por Colin Firth, Julianne Moore, Nicholas Hoult y Matthew Goode en los papeles principales.

La cinta es una adaptación de la novela del mismo nombre, del autor británico Christopher Isherwood, publicada en 1964.

La historia sigue el duelo de un profesor inglés de mediana edad llamado George, tras la muerte de su novio con el cual compartió dieciséis años de relación.

"A Single Man" trata acerca del vacío que conlleva la pérdida de aquello que resulta significativo en la vida de una persona, y cómo la cotidianeidad y el verse obligado a seguir adelante arrastrando el peso del dolor, resulta insoportable y tortuoso, donde nos esforzamos por hallar calidez y significado en un mundo al cual nos cuesta sentirnos conectados.

La película es uno de esos casos donde se trata un aspecto importante de la salud mental, como lo son los efectos secundarios del duelo, el cual es una respuesta natural y emocional ante extravío de algo significativo en la vida, como lo pueden ser una ruptura amorosa, un abandono, la pérdida de un empleo o en este caso, la muerte de alguien cercano, lo cual dirige a una casi inminente depresión como parte del proceso.

Es muy atrayente el modo en el que de manera armónica la cinta representa por medio de su protagonista las fases del duelo, sin ser explícitamente obvias, es fácil verlas a través de él, en sus expresiones, en sus movimientos e incluso por medio de sus excesos y la falta de palabras.

Me resulta muy positivo el modo en el que la cinta plasma a su protagonista. George es ese tipo de individuo clásico de época que recuerda a Gregory Peck en "To Kill a Mockingbird" (1962) o a Cary Grant en "To Catch a Thief" (1955), el característico hombre pulcro, de traje e impenetrable, pero que en este caso brinda una perspectiva sensible y dañada donde lo vemos sentir como todo un ser humano vulnerable y mortal, interpretado por un impresionante Colin Firth que resulta profundo, imponente y elegante en todo momento.

Más allá de la necesaria representación homosexual en un contexto antiguo, celebro las historias que visibilizan el sentimentalismo masculino de manera natural, donde se los muestra como seres emotivos, reales y sin vergüenza de experimentar emociones.

Creo que al tocar temas como la depresión en el arte, uno como realizador corre el riesgo de sobrepasar los límites llegando a la mala interpretación, sin embargo, en este caso no sucede. La película visibiliza, por lo tanto, no romantiza. Se encarga de mostrar un hecho de manera responsable, bella y triste al mismo tiempo, sin transmitir la impresión de que sea algo a lo que uno deba o quiera idealizar, y pienso que eso es muy difícil de conseguir.

En sus diarios, Alejandra Pizarnik escribió lo siguiente:

"Pierdo los días, la vida, el sueño. Pero yo no tengo la culpa si deseo, a la vez, la muerte y la vida, al mismo tiempo, a la misma hora."

Preferí escoger este fragmento de la poeta argentina, en lugar de recurrir a un fracción de la novela original en la cual se basa el film, porque creo que la frase de Pizarnik se entrelaza perfecto con el que es quizás el aspecto más relevante de la cinta. A lo largo de la historia, vemos como George parece querer hallar en todos lados, la belleza que perdió, no con la intención de llenar el hueco que dejó la muerte de su amado, si no más bien, para encontrar una excusa que vuelva a conectarlo a las ganar de vivir, a no padecer su existencia y así poder seguir adelante.

Esto mismo que escribí, se puede ver de manera magistral en la calidez que surge en ciertas escenas, donde el protagonista parece estar ante algo o alguien estimulante que pueda motivarlo a continuar (como las escenas en compañía del joven del supermercado, las conversaciones con su amiga o los momentos junto a su alumno) donde la luz se vuelve más abrazadora abandonando los tonos fríos.

La película se encarga de mostrar los deseos que George tiene de acabar con su dolor de diferentes maneras, tanto estrechando la idea de la muerte (por eso la constante presencia del revolver) o sus diversos intentos por participar de algo que lo mantenga vivaz y activo.

"A Single Man" es un canto al dolor, es una expresión artística de la vulnerabilidad, la soledad, los sentimientos y el poder de los sentidos del ser humano ante la vida y sus inminentes sucesos. La película es una constante percepción del mundo que nos rodea cuando experimentamos el desencanto del alma que desesperada por resistir, indaga con ferviente insistencia por algo que nos atraiga a la vida, incluso cuando no somos capaces de tener el control sobre aquello que nos pasará en el futuro.


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